El Supremo falla a favor de la banca en reclamación de gastos hipotecarios.

El Supremo falla a favor de la banca en reclamación de gastos hipotecarios.

El Tribunal Supremo falla a favor de la banca en el caso de la reclamación por los gastos de constitución de las hipotecas, al pronunciarse sobre dos recursos de casación presentados contra dos sentencias de la Audiencia Provincial de Oviedo que condenaban a dos clientes a abonar el impuesto de actos jurídicos documentados (AJD) derivado de la hipoteca.

Considera el Alto Tribunal que el sujeto pasivo es siempre el cliente, por lo que es a él a quién corresponde abonarlo íntegramente.

Hay que especificar que la sentencia se refiere únicamente a dicho impuesto, sobre cuyo obligado al pago no había consenso, dando lugar a sentencias muy dispares tato en los Juzgados de Primera Instancia como de algunas Audiencias Provinciales. En algunos casos los Juzgados fallaban a favor del cliente, debiendo reintegrar la entidad bancaria el Impuesto íntegro a este. En otras ocasiones, se dictaminaba por los Tribunales el fallo a favor del banco, e incluso en otras se decidía que fueran ambas partes las que compartieran este gasto por mitad.

Esta Sentencia del Tribunal Supremo, que ya ha recibido críticas por parte de diferentes colectivos, como por ejemplo ADICAE, unifica al menos  el criterio en este sentido.

El argumento utilizado por algunos de estos colectivos es que el Reglamento del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados establece como criterio general que el responsable de pagar es “el adquirente del bien o derecho y, en su defecto, las personas que insten o soliciten los documentos notariales, o aquellos en cuyo interés se expidan”. Al ser el banco quién es el interesado de que el préstamo conste en el registro de la propiedad para poder hacerlo valer frente a terceros, debía ser este el obligado, según un extendido criterio. Sin embargo, el mismo artículo del mencionado Reglamento añade a continuación que “cuando se trate de escrituras de constitución de préstamo con garantía”, es decir, de hipotecas, “se considerará adquirente al prestatario“. Es decir, será el que recibe el préstamo el que pague el impuesto.

Este es, como decimos, el argumento con el que justifica el Supremo su resolución, dejando claro, según su doctrina, que el cliente es el sujeto pasivo del Impuesto y por tanto, el obligado a pagarlo.

Pero reiteramos, el fallo de la sentencia se refiere únicamente al AJD, no al resto de gastos relacionados con la constitución de la hipoteca, que podrán seguir siendo reclamados por parte de los clientes que lo deseen.

No obstante, lo cierto es que a mayor parte de los importes que se reclamaban correspondían precisamente al Impuesto, siendo el grueso de la reclamación, aproximadamente dos tercios del importe total desembolsado con motivo de la constitución de una hipoteca, con lo que, si bien se pueden solicitar, como decimos, la devolución del resto de gastos de constitución, la sentencia del Supremos supone un duro golpe para los futuros reclamantes

Hay que incidir, además, en que el fallo de la Sala de lo Civil de Alto Tribunal ha sido adoptado por unanimidad, lo que deja muy a las claras e incide en el duro revés sufrido por los clientes con esta resolución, pues no parece que sea previsible que pueda tener recorrido en la vía del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

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